Roxani del Castillo

Dirección estética y narrativa visual para objetos y espacios.

No siempre el valor real de un proyecto se percibe.

Acompaño a profesionales con proyectos de diseño, objetos y espacios en la lectura y definición de su narrativa visual, ordenando identidad e imagen para alinear percepción y valor.

Los materiales condicionan las decisiones de un proyecto, el proceso deja huella y los detalles marcan el nivel.

Cuando estos elementos están alineados, el proyecto es legible y coherente. La correcta lectura y comunicación de la materia, los procesos y los detalles permite que llegue a quien sabe apreciarlo.

Solo los proyectos que se leen como únicos pueden llegar a ser percibidos como exclusivos.

Materia y proceso

Estructura y narrativa

En contextos incoherentes, el valor se pierde por falta de criterio o por ausencia real de calidad.

La curaduría define el encuadre del proyecto, la edición ordena, jerarquiza y elimina lo que no suma para que se lea con claridad.

Palabra, imagen y estructura visual se articulan como un sistema.
Cuando están bien curadas y editadas, refuerzan la identidad del proyecto sin recurrir a efectos ni decoraciones vacías.

Criterio visual

La forma, la luz y los materiales construyen la identidad de un proyecto antes de que esta se verbalice.

Cuando estos elementos no se leen con precisión, los proyectos se diluyen y tienden a confundirse con otros.

El criterio visual permite definir carácter y coherencia, ordenar la percepción de valor y situar cada proyecto en un lugar reconocible.

Mi trayectoria

Durante más de diez años trabajé como restauradora de mobiliario antiguo, objetos y piezas de diseño. Ese recorrido me formó en la observación de los materiales, los procesos y las técnicas, y en reconocer cuándo una pieza está bien ejecutada y cuándo solo lo intenta.

Esa experiencia constituye una de las bases de la mirada que hoy aplico al leer proyectos, junto con la comunicación, la formación especializada y una atención constante a la estética, para detectar desajustes y situarlos en un nivel de mayor coherencia y legibilidad.

Proyectos bien ejecutados pierden valor porque no logran comunicar lo que los hace únicos.
El valor se reconoce cuando la forma, el lenguaje y los detalles se articulan para ser percibidos como exclusivos.